Por nuestra corresponsal Argentina, Dora Forletti
La vida pasa velozmente y sin siquiera darnos cuenta nuestros hijos despliegan sus alas y vuelan de nuestro nido tibio que cobijó sus años de infancia, escenario de los primeros pasos, rincón amado que les enseñó a descubrir la vida y detectar los peligros, a conocer a Dios…
La vida se pasa y los hijos no esperan…
Mujer y madre, sabes que hoy puedes poseerlos, pero que no son tuyos, que pertenecen a la vida… Tú has sido la elegida para cuidar de ellos, amarlos y disfrutarlos, edificarlos y responder por ellos ante el Ser Supremo…
La vida se pasa y los hijos no esperan…
Mujer y madre, sabes que hoy puedes poseerlos, pero que no son tuyos, que pertenecen a la vida… Tú has sido la elegida para cuidar de ellos, amarlos y disfrutarlos, edificarlos y responder por ellos ante el Ser Supremo…
Hoy puedes tenerlos entre tus brazos y contarles los cuentos más hermosos, llevarlos al parque y hamacarlos, correr con ellos una carrera, hacerles un dibujo, atraparles mariposas, disfrutar a su lado del verde césped, de la tibieza del sol, hacer que descubran que la lluvia canta una canción inolvidable, mostrarles en la tierra y en el cielo el poder del Señor, enseñarles a ser generosos ante la pobreza del prójimo, a ayudar, a comprender; a sentir el asombro ante las más pequeñas y valiosas cosas que la naturaleza nos regala: una flor, el sol, la luna que pinta de plata el paisaje, las estrellas que tachonan la noche, la verde pradera esmeralda, las hojas de oro del otoño, la belleza indescriptible de un paisaje nevado.
Hoy es el tiempo para señalarles el camino, enseñarles a orar con sus labios de niño, a amar con tu ejemplo…
¡Porque el tiempo no se detiene y los hijos no esperan!
Hoy es el momento, aunque no hay momentos de poco importancia en sus vidas.
Es primordial comprender que no hay valiosa carrera, ni trabajo mejor remunerado, ni tarea más urgente para ti.
Nunca postergues esta labor, siéntete orgullosa y feliz de ella, goza intensamente lo que te fue encomendado por ser como un ángel en la tierra, da gracias porque es la más sublime, la más hermosa… y jamás olvides que el tiempo es breve, que tu tiempo es hoy…porque tus hijos no esperan…
